La idea es mantener el proyecto enfocado, movernos rápido y lanzar algo que se sienta mucho más caro de lo que cuesta el proceso.
Me cuentas a qué se dedica el negocio, qué se siente flojo ahora y con qué urgencia quieres lanzar. Lo mantengo corto a propósito.
Te recomiendo el paquete más pequeño que resuelve el problema, cerramos alcance y fijamos dirección visual antes de construir.
Diseño y desarrollo avanzan juntos para que la web se sienta personalizada y pulida sin alargar el calendario.
Cuando la web está aprobada, sale en vivo. Si hace falta, después sumamos gestión de leads, reservas, reseñas o automatizaciones ligeras.
Cuéntame qué necesita el negocio y te recomendaré el camino más rápido que tenga sentido.
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